Manifesto
 

               La dificultad no está  en no comprender las ideas  nuevas,

                sino de escapar a las antiguas (Keynes)

 

 

 

AEPL: MANIFIESTO DE INTERDEPENDENCIA

 

 

¿Qué es nuestra CASA  AEPL?

*Nuestra casa común, el AEPL se fundamenta, para cada uno de nosotros, en una doble elección.

Una elección de la razón, fundada en la voluntad de vehicular, en las cuestiones europeas, nuestra herencia, nuestros valores, porque para cada uno de nosotros Europa es nuestro horizonte y de aquellos/as a los cuales transmitimos el testigo.

 

Una elección que nace de la pasión, de nuestra interdependencia, del pleno respeto de la diversidad de las personas y de las culturas  dentro de la búsqueda de una mejor vida juntos. Nosotros reconocemos, en esta óptica, que el fin de un cierto modelo de construcción europea, no es el fin de Europa.

 

*Tres convergencias nos caracterizan:

-la adhesión a una arquitectura democrática, legitimada e integrada de Europa

- la adhesión a los valores humanísticos, heredados de Las Luces, de los que: ”a una civilización fundada en la idea del deber, de la obediencia hacia Dios y hacia el Príncipe, han querido sustituir por una civilización fundada en la idea del derecho: los derechos de la conciencia individual, los derechos de la crítica, los derechos de la razón, los derechos del hombre y del ciudadano”.[1]

-La adhesión a los principios del libre albedrio, de la libertad de elección, de la laicidad.

 

Este espíritu de Las Luces y sus principios, con el tiempo, a pesar de las horas más sombrías de nuestra historia, darán prueba de su eternidad, recomponiéndose en cada nuevo periodo de paz, de democracia, de justicia, para estrechar nuevamente las relaciones entre los Europeos.

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¿Es esto suficiente? ¡Probablemente no!

 

Nosotros formamos una comunidad de valores, pero para defenderlos en el marco europeo, formamos también una comunidad de objetivos y de resultados.

 

Para pensar el proyecto EUROPA, darle un sentido, tenemos que buscar nuevas convergencias de la misma intensidad en las dimensiones políticas, culturales, económicas, sociales y espirituales de un tal proyecto.

 

Querer identificar en un documento, de manera concreta, este conjunto de políticas para los ciudadanos (derechos y deberes, defensa de los derechos, política de la información, de la cultura, protección de los consumidores…), las políticas horizontales (regional, de progreso social, fiscal, competencia, medioambiente…), políticas sectoriales (industria, energía, agricultura, investigación y tecnologías…) y de política exterior habría  sido arrogante, pesado y desmedido.

 

Pero por otra parte, nosotros podemos y debemos dotarnos de forma muy concreta de una guía de lectura común y consensuada entre los miembros de la AEPL.

 

Ésta es la única ambición del Manifiesto[2] que proponemos como palanca, como punto de apoyo para el examen de las diferentes políticas europeas.

 

¡Y hagamos memoria!

 

Los grandes combates éticos, culturales, sociales o económicos en los cuales nuestros predecesores y nosotros mismos estamos implicados, han logrado su traducción jurídica y su aplicación solo a través de alianzas con otras fuerzas y otros vínculos.

 

Si nosotros queremos tener un peso efectivo en el plano europeo, tendremos que forjar esas alianzas, de forma selectiva, en función de los temas abiertos.

 

 

¿POR QUÉ UN MANIFIESTO?

 

Ø  En principio, para incitar a la AEPL a clarificar uno de sus objetivos comunes: el proyecto europeo.

Ø  Porque, claramente, el sentimiento de adhesión a la casa Europa de demasiados ciudadanos está quebrantado.

Ø  porque una crisis multiforme agrieta el edificio con:

·         una crisis de la democracia en Europa  “(…) tocando a la vez la legitimidad de las decisiones y la autoridad de los que las toman[3]

·         una crisis de evolución de la sociedad “(…) ligada a la aparición de nuevas tecnologías, la globalización y su impacto, la gestión de la deuda pública y privada, la financiarización de nuestras economías (…)[4] marcada por

·         un incremento de las desigualdades y su consecuencia directa: la explosión de la xenofobia con el repliegue sobre uno mismo, la identidad y la homogeneidad como únicas respuestas al malestar socio-económico: “ellos y nosotros” “ellos  e yo”

 

y

 

Ø  porque ante estas consideraciones, una guía común de lectura permite reforzar las convergencias con el diálogo entre nuestros miembros.

 

 

"Básicamente, la integración europea  ha puesto la libertad donde no debería haber estado, y no se ha conseguido donde debería haberlo sido" (Robert Salais)

 

MANIFIESTO A.E.P.L. DE INTERDEPENDENCIA ENTRE LOS CIUDADANOS EUROPEOS

 

Teniendo en cuenta los Tratados Europeos y las Cartas relativas a los derechos fundamentales;

Convencidos de que el final de un determinado modelo de integración europea, ahora en crisis, no es el fin de Europa;

Inspirados por el Manifiesto Convivialista;

Conscientes de la necesidad de proponer a sus miembros un marco de análisis consensuado de las políticas europeas;

Afirmando la necesidad de reformas importantes del actual modelo de integración europea;

Los miembros de la Asociación Europea de Libre Pensamiento adoptan los siguientes principios:


Cualquier política europea es legítima y creíble cuando refuerza los derechos y obligaciones de los ciudadanos europeos  y "permite a cada ciudadano europeo afirmar mejor su individualidad singular, desarrollando sus capacidades, su capacidad de ser y actuar sin dañar a los demás, desde la perspectiva de la igualdad de la libertad ", consolidando al mismo tiempo  la ética de la corresponsabilidad (interdependencia) que concierne a todos (Estados, empresas, particulares) en el mundo de mañana;

Cualquier política europea es legítima y creíble cuando reconoce una sola Humanidad ,"respetada en la persona de cada uno de sus ciudadanos, independientemente de las diferencias de cultura, religión, nacionalidad, color de piel, sexo u orientación sexual, idioma ";

Cualquier política europea es legítima y creíble cuando permite a todos los ciudadanos europeos  expresar sus convicciones o sus  diferencias o mostrar su oposición, siempre que esta rivalidad sea fértil y no ponga en peligro los derechos fundamentales de los demás ciudadanos europeos;

Cualquier política europea es legítima y creíble, cuando se inscriben los principios señalados anteriormente, en el marco de una "europeización" de los derechos civiles y políticos - en parte ya incluidos en los Tratados y formando parte del acervo comunitario  - como  también los derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales (incluyendo los de todo ser vivo);

Cualquier política europea es legítima y creíble cuando procura  en las elecciones europeas  el pleno reconocimiento y respeto de los derechos fundamentales y los valores reflejados en los Tratados europeos;

Cualquier política europea es legítima y creíble cuando va acompañada de una revisión del concepto y los mecanismos de subsidiariedad consagrados en el Tratado de Lisboa. "El verdadero reto no es descentralizar decisiones públicas más cerca del ciudadano sin dejar de ser dueño de ellas, sino apoyarse en la libertad de autonomía de las personas o comunidades intermedias que conforman la comunidad política, para que esta libertad vaya dirigida a la realización del bien común. (...) La subsidiariedad parte de abajo, de todos nosotros, para construir la comunidad política (y el centro con este fin dispensa derechos y recursos a los diferentes niveles de acción colectiva) y no de arriba para manipular e implicar por distintos medios (incluida la proximidad) a los miembros de la comunidad en finalidades predefinidas sobre las que no tienen control. (...) La subsidiariedad, la verdadera, sólo tiene sentido en relación con el Federalismo y la primacía de la autonomía " ;

Cualquier política europea es legítima y creíble cuando tiende hacia un modelo de integración que rompe el supuesto de la primacía de las libertades económicas sobre las otras libertades y "añade criterios de solidaridad y justicia distributiva que pertenecen al  ámbito de la comunidad política. Los derechos sociales son necesarios independientemente del objetivo  de  libre competencia y están basados en la pertenencia a la comunidad política”

Cualquier política europea es legítima y creíble, cuando se basa en medidas de justicia social y  trabajo digno,  (políticas) basadas en mecanismos que primeramente garantizan la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación y la salud y, subsecuentemente, el funcionamiento de mecanismos de redistribución de la riqueza que fortalezcan los tres primeros principios mencionados;

Cualquier política europea es legítima y creíble, al establecer normas, métodos e indicadores fiables de empleo y de desequilibrios sociales, que permitan anticipar los impactos sociales de las crisis económicas asimétricas, y evitar el dumping social y fiscal;

Cualquier política europea es legítima y creíble cuando procura garantizar el equilibrio entre bienes e intereses privados y públicos y "pone en práctica una política de preservación y protección del bien público común a los ciudadanos europeos ;  reconoce, garantiza y protege en las redes digitales, la herramienta de democratización y soluciones inventivas que estas redes representan. Tratándolas como bien común, las apoya con una política de acceso gratuito dentro de lo posible, de neutralidad  y de compartirlas”



 

CLAVE DE LECTURA – SINTESIS

Cualquier política europea es legítima y creíble cuando:


*fortalece los derechos y obligaciones de los ciudadanos europeos, consolidando la ética de la corresponsabilidad (interdependencia) que se aplica a cada uno;


*reconoce una sola Humanidad;


*permite a cada ciudadano europeo  expresar sus convicciones, diferenciarse,  oponerse, siempre que esta rivalidad sea fructífera y no ponga en peligro los derechos fundamentales de otros ciudadanos europeos;


*inscribirá los principios anteriores, en el marco de una "europeización" de los derechos civiles y políticos - en parte ya incluidos en los Tratados y formando parte del acervo comunitario -- como  también los derechos económicos, sociales, culturales y medioambientales (incluyendo los de todo ser vivo);

 

procura  en las elecciones europeas  el pleno reconocimiento y respeto de los derechos fundamentales y los valores reflejados en los Tratados europeos;

se acompaña de una revisión del concepto y los mecanismos de subsidiariedad consagrados en el Tratado de Lisboa;


tiende hacia un modelo de integración que rompe el supuesto de la primacía de las libertades económicas sobre las otras libertades y añade criterios de solidaridad y de justicia distributiva del ámbito de la comunidad política. "Se requieren derechos sociales independientemente del objetivo de la libre competencia, basados en la pertenencia a la comunidad política" ;

 

se funda en medidas de justicia social y trabajo digno;


establece normas, métodos e indicadores fiables de empleo y de desequilibrios sociales, para anticipar los impactos sociales de crisis económicas asimétricas, y para evitar el dumping social y fiscal;

 

asegura el equilibrio entre los bienes e intereses públicos y privados.


 

[1] Paul Hazard, La crise de la conscience européenne 1680-1715 Fayard. Le livre de poche. Pág.9

[2] Manifiesto inspirado, principalmente, de algunos principios del MANIFIESTO CONVIVIALISTA (Edition Le bord de l’eau - Junio  de 2013).El proyecto convivialista reunía a unos 40 representantes de varias corrientes de pensamiento y de acción. Sus objetivos: desarrollar los marcos de un futuro posible en un plano global, identificando los mayores elementos comunes.

 

Nuestro manifiesto AEPL es el fruto de una consulta entre los miembros de la AEPL organizada a finales de 2013 y sometida a las secciones regionales y ha sido debatido y enriquecido en la Asamblea General de abril  de 2014.

 

[3] Sylvie Goulard, Mario Monti “De la démocratie en Europe. Voir plus loin. Flammarion; 2012, pág.14

 

[4] Sylvie Godard, Mario Monti ,id